Todas las fotografías que aparecen en este blog son de Eduardo Bayona Estradera. En portada, algunas de las cámaras y objetivos que empleo.

miércoles, 2 de abril de 2014

NORMAS PARA LA CORRECTA UTILIZACION DE LA CAMARA A LA HORA DE HACER FOTOGRAFÍAS DE BEBÉS Y PEQUEÑINES

 
 
He aquí un pequeño apunte para que las fotografías que hacemos a nuestros bebés queden razonablemente visibles. Las que presento aquí son en blanco y negro porque fueron disparadas con película Kodak Tri-X y T-max y posteriormente positivadas en papel Ilfospeed RC a un tamaño de 18x24 cm.
Y unos cuantos años después hice una foto de la foto con mi "pequeña gran cámara" compacta Canon PowerShot  A2200 HD con una iluminación lateral equidistante, o sea colocando dos fuentes de luz, concretamente dos lámparas Supernova de 25 watios de bajo consumo y quivalentes a 125 watios con una temperatura de color de 3200 º Kelvin y la cámara en un tablero de ampliación.
1 - Los bebés son lo que son, bebés, y más si son recién nacidos. No esperes una belleza "sin igual" porque los niños hasta los dos años tienen unos rasgos muy parecidos y "poco hechos", si son bebés, pobres, no tienen ni pelo, así que son lo que son.
2 - Ni se te ocurra disparar a un bebé con flash, ni de cerca ni de lejos (A no ser que dispongas de un flash tipo Cobra, que se puede dirigir a cualquier parte, paredes, techo, para rebotar y difundir la luz, o que dispongas de flasehs con tecnología inalámbrica). A parte de ser una tortura infantil, conseguirás ganar algún concurso a la peor foto del año, o algo así, simplemente porque estás creando primero, una iluminación artificial, frontal, antinatural, (en la vida diaria la luz viene o de arriba o lateral de alguna ventana, nunca frontal) segundo, unas sombras horrorosas y tercero un contraste que no beneficia para nada a la imagen tierna, suave e íntima de un bebé.
3 - Si te fijas, la inmensa mayoría de imágenes de bebés, son como ellos, suaves, sin contrastes, sin tonos oscuros, al revés, más bien en clave alta, tonos claros, incluso rozando la sobreexposición.
4 - Con el enfoque pasa lo mismo. No se trata de que desenfoques la imagen, pero a lo mejor sí, partes de ella. Incluso hay un truco muy utilizado en los años sesenta-setenta del siglo veinte: (1960-1970) en fotografía, cine y televisión, que consiste en colocar una media, sí, una media de mujer, eso sí, estirada y procurando que no haya ninguna arruga delante del objetivo, o, normalmente del parasol. Además, si el tono de la media es color carne, la temperatura de color variará un poco y quedarán unos tonos más cálidos en la piel.
A título anecdótico os contaré que una vez y estoy hablando de hace veinticinco años o más, la actriz española pero internacional Sara Montiel me encargó unos retratos y me puso como condición ineludible que le hiciera las fotografías colocando una media, que ella misma me proporcionó. No, no se las quitó ahí delante de mí, ¡por Dios! delante del objetivo y así lo hice y que conste que yo el truco, a pesar de mi juventud, ya era perro viejo y ya lo conocía del rodaje de una película en Daroca. Me dijo que lo había aprendido rodando en Méjico y en Estados Unidos. Y la verdad es que esta mujer por el rato que estuve con ella haciéndole el reportaje, me demostró que sabía un montón sobre todo de iluminación en una "puesta en escena". Una puesta en escena es todo aquello que es necesario para poder tomar una fotografía en estudio o en un plató: la iluminación, el control de las sombras de todos y cada uno de los objetos que salen en la imagen, el encuadre, todo lo que va a salir en la fotográfía, todo lo que no debe salir aunque esté ahí mismo, cables, pantallas difusoras, lámparas, decorados, ventiladores, etc.
El caso es que se quedó encantada con el reportaje y... lo pagó bien.
Claro, el efecto de la "media" es que desenfoca o difumina un poco la imagen desdibujando y quitando sombras y contrastes de manera que suaviza la imagen y quita más de una "arruguita" en retratos de personas mayores, lo que agradecen sobremanera, pero al menos lo hace de una forma más artística que en Photoshop.
Sí, ya sé que con san Photoshop puedes hacer eso y mucho más pero, por una vez vamos a hacer algo que no sea estar sentados delante del ordenador, que ya pasas bastante tiempo, hay que mover más las neuronas y ser más creativo. Anda, saca a pasear al "artista" que llevas dentro. Sé que más de uno pensará que soy un demodé, pero soy de la firme opinión de que Photoshop se debe utilizar como una pincelada, no para pintar todo el cuadro.
5 - Este tipo de retratos, son más bien íntimos, y espero que no se te ocurra  hacer  una sesión de mil disparos de tu bebé para que vean tus amigos, así que aprovecha cualquier momento, o sea que sacrifiques la técnica por una buena causa. Si hay poca luz, sube un poco la sensibilidad y si sale la foto un poco movida, porque tienes que darle una exposición larga, a lo mejor, hasta queda más bonita.
6 - Ahora está de moda vestir a los bebés con la ropa más... "ecléctica" posible, por decirlo de una forma educada, pero la realidad es que las fotos de bebés quedan más bonitas y luminosas con colores claros, celestes, rosas, amarillos o blancos y sobre todo sin estridencias de colores o formas cuadradas o con aristas, cuanto más liso, mejor. Además así no distrae la atención del motivo principal de la imagen: el bebé y, a ser posible, qué hace, cómo lo hace, cuando lo hace, por qué lo hace y con quien lo hace.
7 - Por lo demás, haz muchas fotos, por supuesto, con los hermanitos si hay, con papá, con mamá, con la tía, el abuelo, la prima... y disfrútalas al hacerlas porque antes de que te des cuenta ya habrá terminado la universidad...
8 - Cuando pasen los años, disfrutarás viendo y enseñando las imágenes de tus niños una barbaridad. Doy fe. Yo tengo, de momento, once mil fotografías (no cuento los videos porque ya para qué...) de mi hija y mi hijo, 22 y 16... :-) ... los de las fotos de arriba.