En portada, algunas de las cámaras y objetivos que empleo. Todas las imágenes, fotografías y dibujos de este blog han sido disparadas y diseñados por mí.




miércoles, 1 de enero de 2014

EL EFECTO PETZVAL

Aprovecho una fotografía de mi padre disparada aproximadamente en 1933 para hablar del efecto Petzval. En aquellos tiempos los estudios de fotografía utilizaban grandes cámaras de fuelle, porque no había otras, que disponían de unos cuantos objetivos.
Uno de ellos y el más luminoso, lo inventó casi cien años antes, el matemático eslovaco alemán Josep Petzval en Viena y que eran tres veces más luminosos de los que se utilizaban en 1840... para hacer daguerrotipos. Hasta entonces la exposiciones debían ser larguísimas porque los objetivos no eran luminosos y las emulsiones (placas de cristal con sales de plata) muy poco sensibles, 1 ISO o menos, por lo que, aunque hubiera luz, se necesitaban exposiciones muy largas.
En el caso de un paisaje daba igual porque no se movía, pero en el caso de personas, el retratado debía estar quieto como mínimo un minuto. De ahí que crearan aquellos reposa cabezas que sujetaban el cuello. Curiosamente y casi cien años después, insisto, se empleaban estos objetivos que por su fabicación, posición y forma de las lentes, hacían, como se aprecia en la fotografía que la profundidad de campo de la imagen fuera mínima, si os fijáis, sólo está enfocado el plano vertical de los ojos, la nariz y la boca. La oreja izquierda ya está desenfocada y no digamos el hombro izquierdo. Es el efecto de estas lentes que enfocaban el centro de la imagen.
La mayoría de las fotos de retrato de aquellos tiempos (hasta 1940) estaban disparadas así. Después, conforme iba avanzando la tecnología, las lentes cada vez eran más perfectas y los objetivos más sofisticados.
Y este tipo de fotos ya se quedó con el nombre del inventor: El efecto Petzval. Incluso los programas de fotografía tienen todos un efecto de "desenfoque selectivo". Ahora es posible, emular este efecto, por ejemplo con un objetivo de 50mm que son los más aluminosos, con un diafragma de f.1.2 colocando el enfoque mínimo (ya sabéis que cuanto más cerca está el objetivo de lo que vamos a fotografiar, hay menos profundidad de campo). Que es lo mismo que pasa con los objetivos macro. O comprar uno directamente que también existen incluso para las cámaras DSLR (réflex digitales para entendernos). ¡Vivimos en un mar de abreviaturas!

1 comentario:

  1. Muy curioso lo de la profundidad de campo en esta foto. No me había fijado hasta ahora al leer el texto.

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