En portada, algunas de las cámaras y objetivos que empleo. Todas las imágenes, fotografías y dibujos de este blog han sido disparadas y diseñados por mí.




jueves, 19 de diciembre de 2013

LA VIDA EN BLANCO Y NEGRO

 

 
 
 
 
A pesar de que la Naturaleza nos regala maravillosos colores brillantes y variados desde el infrarrojo al ultravioleta, todo lo que somos capaces de ver, o sea el espectro visible, a veces nos encontramos con imágenes en blanco y negro, como ésta disparada desde la ventana de mis oficinas. La primera es, efectivamente una bucólica imagen de unas palomas en la copa de un árbol, en pleno invierno. Pero veamos cómo conseguir unas abstracciones realmente explosivas, sin cambiar el encuadre,  simplemente variando dos de los tres parámetros de la fotografía: sensibilidad, velocidad de obturación, diafragma... y le añadimos otro ingrediente al cóctel: desplazamiento del anillo del zoom y por tanto variación de la longitud focal del objetivo en el momento del disparo. O sea que aprovecho que disparo con un zoom 80-200 a una velocidad tan lenta como 1/25 avo de segundo porque he cerrado el diafragma a f.32 (algunos teles tienen un diafragma así de cerrado y algunos objetivos hasta f.64 y desplazo con mi mano izquierda mientras sigo sujetando la base de la cámara con la base de la mano, el anillo del zoom o incluso en la última foto muevo toda la cámara de lado a lado. Ya veis que el efecto es sorprendente partiendo de una imagen convencional. Por cierto, para los detallistas, los puntos oscuros de distintos tamaños que salen siempre en el mismo sitio, o bien son píxeles que han muerto (y por lo tanto no funcionan, no captan nada, aunque la mayoría de ellos son manchas de polvo en el ccd, algunas son imposibles de quitar). Es una forma de saber cuanto tiempo tiene una cámara:  simplemente viendo las fotos que hace. La cámara con la que he hecho estas fotos tiene ya unos añitos y muuuchos disparos.
 
 
 
 

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